
Si bien hace meses que no escribo, no ha sido por no tener nada que contar, sino por la simple y llana razón de que no he tenido tiempo.
Mis mas enteras disculpas a quienes han estado esperando alguna que otra historia!
Como bien he contado, en marzo de este ano, he comenzado un curso de integración, entiéndase curso de Alemán.
Luego de interminables ejercicios de gramática acompanados de CD con ejercicios de fonética, he pasado el nivel B1/B2 de Alemán. La verdad es que no ha sido difícil, he presenciado 600 horas a puro Alemán, con un extra de 30 horas de historia y política alemana.
Si te preguntas cómo ando con el lenguaje te puedo llegar a asegurar que nunca termina el aprendizaje.
En el camino de áquel curso, el cual ha terminado el mes pasado, he conocido y compartido momentos muy interesantes con personas de diferentes países. Algunos con mas o menos interés por aprender, pero me ha ayudado a descubrir paralelamente muchas cosas...
Debo comentar que durante mi aprendizaje, he tenido la dicha de haber aprendido de la mano de dos buenísimas profesoras. Elizabeth y Roberta. La verdad que no solo me han ensenado sobre gramática, sino también a ver la ciudad en la que vivo de otra manera.
Ha sido un corto camino de 6 meses, pero bastante arduo.
Además del curso, justo antes de terminarlo, mis viejos me vinieron a visitar (por un mes), fue un mes mas que maravilloso, no solo porque pudieron comprobar lo bien que me siento en München, sino por supuesto para conocer a mi marido.
Debo comentar, que cuando contraíamos las nupcias, ellos no pudieron presenciarla, aunque en cada paso han estado junto a mi...
El tiempo que pasamos juntos los cuatro fue de lo mas lindo:) También destaque mis dominios de "interprete" debido a que mi marido ni una palabra de castellano habla, y por supuesto mis viejos no interpretan siquiera el alemán... Largas horas de charlas y carcajadas han sido mas que partícipes en aquel mes.
Lógico que con tanto dinero invertido por parte de ellos para realizar aquél viaje ha servido también para que visten España, Austria, Francia e Italia (en el último nombrado pasamos 100 mil anécdotas). No todos los días se viaja a el viejo continente (o no..?).
Dios quiera que no haya sido el último viaje de ellos en Europa, pero a como veo el Euro en relación con el Peso, me quedan sendos interrogantes.
De todas maneras, mi corazón palpita a 100 mil por hora, ya que en 20 días estaré (junto con mi amado) en las calles del Sur.
En Noviembre viajamos hacia Argentina, para reencontrarme con mis seres queridos.
Aunque lógico, mi marido, está mas que nervioso que yo, ya que va a ser la primera vez que visite mi país.
Por cierto, va a ser de lo más extraño para mi, ya que voy a ser una suerte de turista en mi propio país... Ni idea de que hacer, ya que las calles Porteñas las conozco de memoria, pero de aquella memoria que nada tiene que ver con lo turístico...
Me muero por mostrarle a la mas Europeas de las Americas (por lo menos en mi visión), el misterio que encierran sus calles, la osadía de "tomar" un colectivo (cómo extraño el 60),
sacar un boleto, los interminables micros de larga distancia (que para él serán más que largas distancias).
Se que la mayoría de la gente que visita Baires, la pasa muy bien, y siempre hablan sobre la amabilidad de la gente que vive allí, aunque debo confesar que haber vivido toda mi vida en Baires, no significa ser hoy por hoy una buena guia turística.
Algún consejo...? ellos serán mas que bienvenidos.
PD: la de la izquierda de la foto es Roberta, la otra yo.






